Revistas femeninas

Ayer me di una vuelta por el Vip’s y me puse a hojear las revistas mensuales femeninas. Diez minutos después las dejé todas en su sitio, entre aburrida y asombrada. No es que tuvieran demasiadas páginas de moda y belleza para mi gusto, que las tenían, sino que no había nada interesante que leer. Parecían
publirreportajes de marcas, locales, destinos turísticos, restaurantes.

cosmo¿Excepciones? Sí. Harper’s Bazaar, Telva, aunque no sea mi estilo, y
Cosmopolitan. La publicación que lleva colgado el sambenito de ser la típica revista femenina con contenidos frívolos me parece ahora mismo una de las pocas que publica artículos que pueden gustar más o menos, pero al menos cuentan una historia, dan consejos o intentan empoderar a las lectoras. Y no lo digo porque algunos de ellos los escriba yo. Ya me gustaría que hubiera más revistas que me pagaran por escribir en ellas algo que no me hiciera bostezar. La culpa, dirán algunos, es  de la crisis, esa que no afecta al sector del lujo.

Dicen que las revistas femeninas están hechas para invitar a las lectoras a soñar. Pero, ¿a soñar con qué? ¿Con embutirse en una talla 34? ¿Con emprender una carrera como “musa” de diseñador o “It Girl”? ¿Con resorts en islas privadas que nunca pisarán? En otras palabras, están hechas para perpetuar el modelo de “belleza” impuesto desde los departamentos de marketing de empresas que fomentan la esclavitud y experimentan con animales; para alimentar un ideal de vida consumista e inalcanzable que nos distraiga un ratito de nuestra deprimente vida por el módico precio de menos de 5 euros.

Un paseo por el stand de revistas extranjeras me trae un poco más de esperanza. También son básicamente catálogos publicitarios, pero entre anuncio y anuncio hay artículos, reportajes, entrevistas y hasta relatos de los que despiertan interés y hacen reflexionar. Lástima que no encuentro el Vogue británico, cuya editora Alexandra Shulman es algo así como la anti Anna Wintour, ese diablo que viste de Prada y tiene cara de oler a vinagre. Shulman, hija de intelectuales, asiste a los desfiles con un libro, escribe novelas en lugar de acudir a fiestas en yates de diseñadores y, sobre todo, lleva 20 años sin permitir que en su revista se publiquen artículos sobre cirugía estética o dietas. La mujer que en 2009 firmó una carta pidiéndoles a los diseñadores top que dejaran de usar modelos esqueléticas anda ahora embarcada en la realización de un documental donde muestra a los adolescentes el proceso de chapa y pintura que hay detrás de esa imágenes de perfección que se publican en las revistas.

Shulman, por otro lado, no es partidaria del teletrabajo y tiene unas ideas bastante discutibles respecto a la vida profesional y la maternidad, pero al menos es una mujer que expresa lo que piensa más allá del “adoro los diseños de…” o “no puedo vivir sin la crema…”. Sería estupendo que, además, empezara a sacar mujeres de verdad en la portada de su revista. Que hubiera muchas Shulman, muchas revistas, muchos departamentos de marketing, que dijeran basta a la estupidez. Señoras, otras revistas femeninas son posibles. 

5 comentarios

  1. Eliana Tardío   •  

    totalmente de acuerdo. Sin darnos cuenta crecemos en esa ilusión tonta de la belleza, y Dios, cómo duele cuando la vida a uno lo sorprende para enseñarle gradualmente otro tipo de belleza, que es la belleza sincera y verdadera que no se compara con nadie. Que diferente sería si los editores-propietarios se dieran a la tarea de contribuir a la mejora del mundo, creando contenido real e inspirador.

  2. Veronique   •  

    Pues sí, 100% de acuerdo. Tienes más razón que un santo, por eso hay que ir cambiando la dinámica de las publicaciones para mujeres. También nos interesa la política, el deporte, la economía… y hablar de moda y de pañales puede ser… adormecedor cuando menos… por lo menos cuando eso es TODO lo que se ofrece.

  3. peuterey madrid   •  

    Revistas femeninas – Paloma Corredor, me ha parecido muy genail, me hubiera gustado que fuese más amplio pero ya saeis si lo bueno es breve es dos veces bueno. Enhorabuena por vuestra web. Besotes. peuterey madrid

  4. Rocio   •  

    ….recuerdo en casa de mis padres una revista femenina, la primera de mi vida. Yo nací en los tempranos 60, la revista nació en el 69 y era publicada por el Banco de Bilbao. Entró en casa porque mi padre trabajaba en aquel banco.
    Por nuestro salón también pululaban revistas francesas que mis abuelos nos traían de París, a veces cuando mi madre ya no las quería me dejaba meterles tijera de punta redonda, por supuesto y así me hice adicta ….jajajajajajajajajaja¡¡¡ a las revistas femeninas.
    Tardes lluviosas de domingo en Bilbao en una atmósfera de relax, mi madre cosiendo, mi padre viendo la televisión o leyendo el periódico , cola cao, galletas maría y ninguna otra cosa que hacer.
    Al pasar el tiempo entraron en nuestras vidas, el Burda con sus patrones y mi querida Dunia que sustituyó para siempre al Diana ….. y a medida que me hice mayor, cosa que no se si se ha completado aun, las pilas de revistas iban creciendo y se unieron a ellas el Elle, el Mari Claire, el Cosmopolitan …. y Ser Padres cuando llegaron los niños…..
    Bueno, con todo esto lo que quiero decir es que forman parte de nuestro viaje de vida, del de algunas de nosotras y que reflejan en cada momento aquello que se nos ha querido instilar en vena…
    ¡¡¡ah no¡¡¡¡¡¡ en mente….jajajajajajajajaaj¡¡¡¡ de manera que en su día en mi viaje personal tuve que pararme y revisar todo lo que había adquirido como si fuese propio y que vino de esas revistas y hacer una limpieza para quedarme con lo que quería conservar.

    Me he quedado con lo que tu hoy apuntas tan sabiamente, Paloma, con lo que nos empodera y para aderezarlo he añadido las experiencias propias de mi viaje que se reducen a esto; en la vida nada es tan luminoso como en las fotos de las revistas, los novios destiñen, nosotras también , hay días soleados, otros simplemente solo son días, hay bebés sanos y orondos, otros llegan débiles y planteando desafíos a sus familias.
    Tener el “bolso” o los “zapatos” no sustituyen a un abrazo de un “otro” , ir perfecta tiene mas que ver con una sonrisa naciente de un corazón abierto que con el labial adecuado al color de tu pelo.
    Mujeres hermanas en la Vida……. tomemos de estas revistas lo que nos empodera, lo que nos hace a todas iguales en eso de ser únicas e inigualables y sepamos discernir entre la paja y el trigo.
    Otras revistas femeninas son posibles aunque tendrán que ser escritas , publicadas y dirigidas desde mujeres libres, que viven por si mismas, desde si mismas y para si mismas, irradiando de este modo al mundo su Esencia más genuina, sin servir a poderes no visibles que esclavizan con sus demandas engañosas imposibles. Adoro la belleza en todas sus expresiones, aunque en este momento colectivo hay belleza que es accesible y expresa el alma femenina con contenido más genuino y que está acorde a la cotidianidad sin enmascarar.

    Aqui una que cree lo mismo que tu Paloma. No se, podríamos animarnos y ponernos a ello 🙂

  5. Pingback: Paloma Corredor – Yo también miro el móvil en el metro

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